lunes, 10 de diciembre de 2012

Billete en el suelo


Miré hacia el suelo y en el instante cayó un billete de 50 mil pesos de la maleta de un hombre parado a unos pasos de mí, entonces dejé de hablar por celular, me acerqué y le señalé el billete diciéndole que se le había caído. El hombre miró sorprendido, se agachó y lo tomó guardándolo en  uno de sus bolsillos.

Después de esto retomé la conversación que llevaba por celular y colgué unos segundos después. Sentí que el hombre me miraba desde lejos y luego de vacilar un rato se acercó y  me dijo:
-Niña, usted si es buena gente. Otro en su lugar se había quedado callado.

Fue entonces cuando le dije que no sería capaz de quedarme con algo que no me pertenece.
El hombre agregó:

-Con esta plata iba a pagar los servicios.

Cuando me monté en el metro pensé en lo triste que hubiese sido que el hombre llegara a pagar y al buscar el billete no lo encontrara.

¿Habría podido disfrutar un dinero que no era mío? ¿Cuántas cosas podría haber comprado con 50 mil pesos?  Pensé minutos después.

Definitivamente concluí que no podría disfrutar de aquello que le causa mal a otro. Como dicen los mayas: IN LAK´ECH: "YO SOY OTRO TÚ".

No hay comentarios:

Publicar un comentario